Por cosas insignificantes,
Perdí las más importantes.
La fría nieve brillaba ante mí.
Te dije, "En cualquier momento,
Menos ahora", pero me equivoqué.
La puerta que me llevaba hacia ti,
Desapareció sin hacer ningún ruido.
Deseo tanto tu felicidad que mi egoísmo se estremece.
Pero quiero retenerte, no sé hasta cuándo.
Hasta que los deseos de alguien se hagan realidad,
Aquella niña estará llorando,
Y así la puerta jamás hará ruido.
Quiero poder curar la necesidad de ser necesaria para todos.
Si eso es así, quiero abrazarte.
Sólo si es posible, con todas mis fuerzas.
Cuando se sequen mis lágrimas...
Aquella niña estará llorando.
Y así, el suelo bajo nuestros pies nunca se secará.
Deseo tanto tu felicidad que mi egoísmo está temblando.
Quiero que desees retenerme, no sé hasta cuándo.
Hasta que los deseos de alguien se hagan realidad,
Aquella niña estará llorando.
Y no parará hasta que los deseos de todos se hagan realidad.
Mi cariño por tí es tan inmenso, que hace a la pequeña tierra girar.
Quiero abrazarte otra vez, sólo si es posible, todo el tiempo.
sábado, 16 de mayo de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario