Una triste sombra de dos personas en un camino luego del último tren,
Cuando ya nadie más pasaba por ese lugar.
Se trataba de una noche de verano,
En la que prometimos a nosotros mismos,
y con nuestros propios corazones,
Nosotros no nos veremos más,
Nunca jamás.
Siempre sonreimos,
Sólo por estar uno al lado del otro.
Creía que un día como ese podría durar para siempre.
Y sería una noche oscura,
Si no fuera porque te amo.
Nuestro último beso, es tan doloroso,
Tan sólo porque tus labios rozan los míos.
Antes de que mi corazón se desborde con tanto amor,
Que te hace daño...
Abrázame fuertemente...
Sólo un segundo más,
En tus brazos me gustaria estar...
Sería imposible pelear,
Ponerme celosa,
O incluso mirar tus ojos por siempre.
Me pregunto por qué pronunciamos al instante
Una promesa que no podría mantenerse,
A pesar de que sabemos que no hay ningún lugar
En el que podamos atar nuestros corazones firmemente.
Tus últimas palabras, son tan dolorosas,
Tan sólo porque son demasiado cálidas para mí,
Quizás simplemente nos conocemos demasiado...
Quiero abrazarte, aferrar tu cara a mi pecho,
Y suavemente desordenar tu pelo infantil.
Sería imposible reír a tu lado,
Dormir a tu lado,
O incluso pronunciar tu nombre por siempre.
No es una promesa que ata nuestros corazones,
Sólo para consolarnos, hacemos una promesa, ¿no?
Abrázame fuertemente...
Sólo un segundo más,
En tus brazos me gustaria estar...
Sería imposible pelear,
Ponerme celosa,
O incluso mirar tus ojos por siempre.
Incluso si muero por verte,
Incluso si me falta el aliento,
Prometo no mencionar tu nombre...
...Prometo no mencionar tu nombre...
miércoles, 12 de agosto de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario